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Intelligent connectivity’ (conectividad inteligente) ha sido el lema de la edición de este año en el salón internacional del móvil, en el que, además de presentarse las últimas novedades en dispositivos móviles, se ha abordado cómo los nuevos avances como el 5G, la inteligencia artificial, blockchain, el Internet de las cosas y el contenido inmersivo, entre otros, pueden impactar en la sociedad. 

En particular, este ha sido el año del 5G porque se han presentado sus primeras aplicaciones prácticas en ámbitos clave de la industria y la sociedad, desde la salud al entretenimiento, la industria 4.0 o la seguridad. Tal y como compartía Carlos Grau, Director General del Mobile World Capital, en el afterwork que organizamos hace unos días en Cuatrecasas para analizar las últimas tendencias presentadas, esta nueva tecnología móvil va a revolucionar la sociedad y el modo en que nos conectamos gracias, entre otras características, a la reducción del retraso de red (ausencia de latencia) y a la amplia riqueza de contenidos que va a permitir. Esta evolución técnica se traduce en un mayor desarrollo del internet de las cosas que permitirá, por ejemplo, que los objetos se hablen entre sí o que podamos conectarnos con la otra punta del mundo en tiempo real.

Durante el MWC se ha realizado la primera operación quirúrgica teleasistida en directo. Gracias al 5G, un cirujano desde el MWC ha dirigido una operación ocurriendo en tiempo real en el Hospital Clinic de Barcelona. El reto anunciado para la próxima edición es el control remoto del instrumental médico. También se ha presentado un ejemplo de coche conectado con infraestructuras urbanas para advertir a los conductores de peatones, ciclistas o riesgos de accidente; o un dron que asiste a los servicios de emergencias en un incendio.

La transición al 5G y los desafíos de seguridad que conlleva, están siendo abordados por el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión Europea, así como por ENISA –la Agencia Europea de Ciberseguridad– y el ORECE –el Organismo de Reguladores Europeos de las Comunicaciones Electrónicas–, en el marco de la reforma de las telecomunicaciones para impulsar una conectividad mejor y más rápida en la Unión y, al mismo tiempo, reforzar la ciberseguridad en Europa.

La ciberseguridad es una de las prioridades de la Estrategia del Mercado Único Digital. Incidentes graves como Wannacry y NotPetya han servido de señal de alerta, ya que pusieron claramente de manifiesto las posibles consecuencias de los ciberataques a gran escala. En particular, con la transición al 5G, en los Estados miembros existe la preocupación de que los proveedores de equipos de terceros países puedan presentar un riesgo de seguridad permitiendo el acceso no autorizado a datos personales en la Unión. A este respecto, se ha solicitado orientación sobre cómo abordar las amenazas y vulnerabilidades cibernéticas al comprar equipos 5G, por ejemplo, utilizando equipos de diferentes proveedores, introduciendo procesos de adquisición de múltiples fases y estableciendo una estrategia para reducir la dependencia de Europa sobre tecnología extranjera y, en particular, China. Además, se ha instado a que ENISA desarrolle un esquema de certificación que cubra implementaciones de 5G.

Por otra parte, el pasado mes de diciembre, el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión Europea han alcanzado un acuerdo político sobre el Reglamento de Ciberseguridad que refuerza el mandato de ENISA en la lucha contra las amenazas y los ataques relacionados con la ciberseguridad (como puede confirmarse en el siguiente enlace). El documento -en su versión actual- establece también, de forma pionera, una “ventanilla única” para la certificación de la ciberseguridad para productos conectados, dispositivos del internet de las cosas e infraestructuras críticas que será válido en toda la Unión.

La creación del marco de certificación de la ciberseguridad implica que ya en las primeras fases del diseño y el desarrollo de estos productos, dispositivos e infraestructuras se integren aspectos relacionados con la seguridad (seguridad a través del diseño). Además, los usuarios podrán comprobar el nivel de garantía de la seguridad, y se asegurará que estos aspectos relacionados con la seguridad sean verificados de manera independiente. Por su parte, conllevará un ahorro de costes considerable para las empresas, y en particular las pymes, que, sin este marco, tendrían que solicitar varios certificados en varios países. Ello también eliminará los posibles obstáculos a la entrada en el mercado.

Además, ENISA ayudará a incrementar las capacidades de ciberseguridad a nivel de la Unión y prestará su apoyo a la creación de capacidades y a la preparación. Por último, actuará como centro independiente de conocimientos especializados para promover un alto grado de sensibilización de los ciudadanos y las empresas, además de asistir a las instituciones y los Estados miembros en la elaboración de políticas y su aplicación.

Por otra parte, en relación con la reforma de las telecomunicaciones, los Estados miembros han aprobado el proyecto de Directiva por la que se establece el Código Europeo de las Comunicaciones Electrónicas y el mandato revisado del ORECE. El conjunto exhaustivo de nuevas reglas para el sector de las comunicaciones electrónicas afronta cuestiones como el despliegue rápido y generalizado de la red 5G y otras tecnologías de próxima generación en toda Europa, una mayor protección de los consumidores, en particular en situaciones de emergencia, y una mejor seguridad contra ciberataques, entre otros. Los consumidores disfrutarán en toda Europa de un nivel de protección similar y más elevado en lo que respecta a los servicios de comunicaciones electrónicas.

En lo que atañe en particular al 5G, a fin de promover la inversión, y como norma general, los Estados miembros deberán proporcionar a los operadores una predictibilidad normativa durante un periodo de al menos veinte años en lo que respecta a la concesión de licencias en materia de espectro para la banda ancha inalámbrica. Los Estados miembros también deberán hacer que estén disponibles nuevas bandas de frecuencias para el 5G que permitan conexiones a Internet más rápidas y un aumento de la conectividad en toda Europa. Podéis encontrar más detalles sobre la reforma y el texto pendiente de revisión en el siguiente enlace.

Por otra parte, con arreglo a su nuevo mandato, el ORECE también desempeñará un papel importante a la hora de ayudar a los países de la Unión a desplegar redes de muy alta capacidad y contribuirá a la aplicación fluida de las medidas normativas contempladas en el código.

Tras los acuerdos políticos, el nuevo Reglamento y la nueva Directiva tendrán que ser aprobados formalmente por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión. Tras su adopción, los actos jurídicos se publicarán en el Diario Oficial de la Unión Europea. Está previsto que ello ocurra a finales de año.

Autora: Andrea Ortega

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andrea.ortegavillalobos@cuatrecasas.com

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