El 20 de diciembre de 2018 se ha publicado en el Boletín Oficial de las Cortes Generales la aprobación por la Comisión de Justicia del Proyecto de Ley de Secretos Empresariales, el cual no difiere en sustancia del Anteproyecto de Ley sobre secretos empresariales y sobre el que ya habíamos informado en este blog.

Su finalidad no es otra que transponer a la normativa española la Directiva (UE) 2016/943 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 8 de junio de 2016, relativa a la protección de los conocimientos técnicos y la información empresarial no divulgados (secretos comerciales) contra su obtención, utilización y revelación ilícitas, directamente aplicable para los estados miembros desde su entrada en vigor en julio de 2016.

La citada Directiva armonizaba a nivel comunitario la necesaria protección del saber hacer y de la información empresarial no divulgada (secretos empresariales) de las empresas y organismos europeos, así como la mejora de las condiciones para el desarrollo y la explotación de la innovación y la transferencia de conocimientos en el mercado interior.

Hasta la entrada en vigor de la Directiva, la definición de secreto empresarial era difusa y su regulación dispersa, pese a la gran importancia económica que supone este activo para las compañías. En efecto, en España, a falta de normativa específica, su regulación la encontrábamos en el artículo 13 de la Ley 3/1991 de Competencia Desleal. Ahora, se mantiene su tipificación como acto de competencia desleal, aunque las acciones se encontrarán expresamente contempladas en la futura ley de secretos empresariales.

Así las cosas, el Proyecto de Ley ha sido aprobado por competencia legislativa plena en el Congreso y actualmente se encuentra pendiente de ser remitido al Senado. Los senadores tienen por vía de urgencia un plazo de 20 días desde esa fecha para tramitar la ley.

Si el Senado no introduce ningún cambio como es de esperar, el texto se enviará directamente al rey para que lo sancione y se publique en el BOE, tras lo cual, pasados 20 días de su publicación, la ley sobre secretos empresariales entraría en vigor dando finalmente cumplimiento a la obligación de transposición de la Directiva.

Autores:

Graduada

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alicia.costas@cuatrecasas.com

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