El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictó el pasado 13 de mayo de 2015 una sentencia en la que amplía el concepto comunitario del derecho de propiedad intelectual de distribución, regulado en el artículo 4 de la Directiva 2001/29/CE y que faculta a los titulares de obras protegidas a autorizar y prohibir la puesta a disposición del público de una obra por parte de terceros mediante un soporte tangible.

En el caso objeto de decisión, la sociedad demandante, KNOLL INTERNATIONAL SRL (Knoll), era la licenciataria exclusiva en Alemania de los derechos de propiedad intelectual de distintos muebles de diseño y, entre ellos, del sillón «Wassily» y la mesa «Laccio», creados por Marcel Breuer (1902-1981), y del sillón, taburete, diván y mesa «Barcelona», las sillas «Brno» y «Prag», y el sillón «Freischwinger», de Ludwig Mies van der Rohe (1886-1969).

Por su parte, la demandada, la compañía italiana DIMENSIONE DIRECT SALES SRL (Dimensione), comercializaba muebles a través de Internet. Durante los años 2005 y 2006, Dimensione publicitó a través de su sitio web, disponible en diversas lenguas y también en alemán, un conjunto de muebles que imitaban a los distribuidos por Knoll. Además, durante el mismo periodo Dimensione llevó a cabo una campaña publicitaria de sus productos a través de distintos diarios y revistas alemanes.

Knoll demandó a Dimensione por entender que la publicidad desarrollada por esta última suponía una infracción del derecho de distribución de los muebles sobre los cuales ostentaba derechos de propiedad intelectual. La demanda, que fue estimada en primera y segunda instancia, llegó en casación hasta el tribunal de justicia federal alemán (Bundesgerichtshof). Este último, a la vista del caso, presentó un conjunto de cuestiones prejudiciales al TJUE y, en particular, preguntó si la mera oferta y publicidad del original o copias de una obra protegida sin consentimiento de su titular supone una infracción del derecho de distribución comunitario, incluso si a ese ofrecimiento y publicidad no sigue ninguna adquisición posterior de la obra.

El TJUE contesta afirmativamente a las preguntas planteadas por el Bundesgerichtshof y entiende que el derecho de distribución comunitario abarca los actos preparatorios de ofrecimiento de una obra y su publicidad, y ello aunque de tales actos no se derive una adquisición o transmisión de la obra protegida. El TJUE amplía así el concepto del derecho de distribución a nivel europeo, especialmente si atendemos a anteriores resoluciones donde el mismo TJUE había ofrecido una definición menos amplia del derecho de distribución (por ejemplo, en la STJUE de 17 de abril de 2008, C-456/06, caso Le Corbusier).

Al expandir este derecho, el TJUE parece facilitar el ejercicio de acciones judiciales futuras por parte de los titulares de derechos, pues éstos no deberán acreditar la existencia de una transmisión para poder invocar fundadamente una infracción de su derecho de distribución.

Autor: Pablo Ramírez

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