La inteligencia artificial (IA) está cambiando el modo en que nos desenvolvemos y experimentamos el mundo. La usamos para el cálculo de la mejor ruta a nuestro destino, para monitorizar y alertar en caso de detectar movimientos bancarios sospechosos o para filtrar el spam en nuestras cuentas de correo electrónico, entre otros tantos ejemplos.

El Gobierno del Reino Unido (UK), consciente de lo anterior, subraya la importancia del desarrollo de la tecnología en los sectores público y privado. Para facilitar dicha evolución, publicó el pasado 10 de junio de 2019 una guía relativa al desarrollo y uso de la inteligencia artificial en el sector público. En particular, el documento resulta del trabajo conjunto del Government Digital Service (GDS) y de la Office for Artificial Intelligence (OAI).

La guía cubre materias agrupadas en tres categorías centrales, a saber:

  • Evaluar, planear y gestionar la IA;
  • Utilizar la IA de forma ética y segura; y
  • Un listado de ejemplos de uso de la IA.

La guía comienza señalando que, antes de implementar soluciones que involucren inteligencia artificial, es preciso comprenderla, así como analizar si, efectivamente, la IA es la opción óptima y adecuada a la situación de que se trate. Una gestión programada de los proyectos evitará llegar a situaciones de incertidumbre y descontrol.

Por su lado, el GDS y la OIA han colaborado con el Alan Turing Institute (ATI) en materia de ética y seguridad en el uso de la inteligencia artificial. Y es que su impacto en la sociedad y los individuos pretende ser positivo, si bien podría ocasionar daños no intencionados. Para minimizar ese riesgo, quienes diseñen, produzcan e implementen la IA habrán de apoyarse en las consideraciones éticas pertinentes que permitan la obtención de resultados conformes con los valores, principios y técnicas generalmente aceptados.

En último término, la guía selecciona ciertos ejemplos o case studies de cómo utiliza el sector público la IA: (i) el uso de imágenes de satélite para estimar la población, (ii) el perfeccionamiento de un test del Ministerio de Transporte, (iii) el empleo del aprendizaje automático o machine learning para la mejora de la accesibilidad de la página web gov.uk, (iv) el incremento de la precisión en la puntualidad de los trenes, (v) el uso de métodos de procesamiento del lenguaje para una mayor eficiencia del registro de la propiedad, así como la estructuración de la investigación de mercado, (vi) la predicción del consumo de energía a través del análisis de datos de contadores eléctricos, y (vii) el cotejo de informes de prisión por parte del Ministerio de Justicia.

El Gobierno de UK pretende, así, fijar una hoja de ruta para la incorporación de la inteligencia artificial en la prestación de servicios públicos, persiguiendo concienciar con ello de la relevancia de una actuación homogénea y controlada.

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clara.sanchez@cuatrecasas.com

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