En línea con anteriores entradas de este blog, en la publicación de hoy trataremos sobre uno de los aspectos que ha sufrido una mayor remodelación en el nuevo marco normativo diseñado por el Reglamento General de Protección de Datos (‘RGPD’), cuya plena entrada en vigor se producirá el próximo 25 de mayo de 2018.

Los derechos de los afectados por el tratamiento se regulan en el título III del RGPD y se pueden clasificar en siete grandes categorías:

  • Derecho de información: consiste, en esencia, en facilitar información básica y esencial al afectado para que conozca cómo se está llevando a cabo el tratamiento de sus datos personales. Las principales novedades con respecto al régimen actualmente vigente residen en el hecho que el RGPD amplía de forma significativa el conjunto de ámbitos sobre los que se debe informar. Por ejemplo, con el RGPD, los afectados tendrán derecho a conocer el plazo durante el que se conservarán los datos personales, la existencia de decisiones automatizadas (tales como la elaboración de perfiles), la posibilidad de presentar una reclamación ante la autoridad de control, o la base jurídica que sustenta un determinado tratamiento de datos.
  • Derecho de acceso: cuyo objetivo es el de permitir al afectado que conozca si sus datos se están tratando y, en caso afirmativo, acceder a los mismos.
  • Derechos de rectificación y supresión: consistentes en, respectivamente, la posibilidad de solicitar la corrección de los datos que sean inexactos o completar aquellos que se estén tratando de forma parcial, y en solicitar la eliminación de los datos en determinadas circunstancias (como, por ejemplo, que los datos dejen de ser útiles para los fines para los que fueron recabados).
  • Derecho a la limitación del tratamiento: derecho creado específicamente por el RGPD y que impide el tratamiento de datos personales por el responsable cuando el afectado plantee determinadas reclamaciones contra el responsable o los necesite para ejercer su derecho de defensa.
  • Derecho de portabilidad de los datos: otro de los derechos introducidos en nuestro sistema a través del RGPD y que plasma el impacto que las nuevas tecnologías tienen en el tratamiento de datos de carácter personal, y que se traduce en la posibilidad de solicitar copia de los datos personales en un formato estructurado, de uso común y lectura mecánica, e incluso en pedir al responsable que transmita esos datos a otro responsable del tratamiento.
  • Derecho de oposición al tratamiento: derecho ya establecido en el marco normativo actualmente en vigor, y que permite a un afectado a oponerse a un tratamiento que esté amparado en un interés legítimo del responsable o en un interés de naturaleza pública.
  • Derecho a no ser objeto de decisiones automatizadas: por último y también como muestra de la adaptación del RGPD a los nuevos tratamientos de datos surgidos del desarrollo de la tecnología, se reconoce el derecho a oponerse en determinadas circunstancias al tratamiento de datos que conlleve la adopción de una decisión automatizada para el afectado por el tratamiento.

Autor: Daniel Urbán

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