Permitan que les advierta sobre algo que si su abogado no es muy ducho en la jurisdicción contencioso administrativa, puede suponer que pierdan por incomparecencia, utilizando un símil deportivo. Y, a mi juicio, no hay nada peor ni más bochornoso que perder por incomparecencia, alineación indebida o similar, ni siquiera por penalti injusto y en el último minuto.

Por Javier Lusarreta @jlusarreta
Por Javier Lusarreta @jlusarreta

Algo parecido es lo que le puede pasar a su empresa en un recurso contencioso administrativo si su abogado no les advierte de la necesaria aportación del acuerdo societario para recurrir. Le dirán que el recurso es inadmisible, vamos, que vuelva por donde vino y que además, tiene que pagar las costas, después de la reforma de la Ley de la Jurisdicción de hace un par de años (por la Ley 13/2009, de 3 de noviembre, de reforma de la legislación procesal para la implantación de la nueva Oficina judicial).

Y muchos de los lectores me preguntarán, se preguntarán ¿Qué es eso de aportar el acuerdo societario para recurrir?

Una obligación legal impuesta por el artículo 45.2.d) de la Ley de la Jurisdicción Contencioso Administrativa 29/1998, de 13 de julio, que exige aportar, junto con el escrito de interposición, el documento o documentos que acrediten el cumplimiento de los requisitos exigidos para entablar acciones las personas jurídicas con arreglo a las normas o estatutos que les sean de aplicación.

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“(…) no hay nada peor ni más bochornoso que perder por incomparecencia, alineación indebida o similar, ni siquiera por penalti injusto y en el último minuto”.

Y alguno más habituado a la jurisdicción civil añadirá: pero… vamos a ver ¿Esto no es contrario con la Ley de Enjuiciamiento Civil? ¿No basta con el poder para pleitos?

Cierto que en la jurisdicción civil no se exige acreditación específica del acuerdo para recurrir y basta con el poder para pleitos, ya que la Ley de Enjuiciamiento Civil 1/2000, de 7 de enero, señala simplemente que la comparecencia en juicio de las personas jurídicas se hará «por quienes legalmente las representen» (art. 7.4); esto es, la regla general de la representación a través de procurador.

Ahora bien, ello no impide que en la jurisdicción contencioso administrativa, donde sí se exige el acuerdo, de manera específica, deba aportarse. La legislación es clara y también la jurisprudencia del Tribunal Supremo.

Así que en la jurisdicción civil solo le pedirán el poder para pleitos; en cambio, en la contencioso administrativa, también el acuerdo societario para recurrir.

Bien, queda claro que hay que aportar ese acuerdo pero… ¿A quién corresponde adoptarlo en la Sociedad?

Dependerá de lo que establezcan los estatutos, como dice la Ley de la Jurisdicción pero, dado que no es una facultad reservada por Ley a la Junta General y aun más, el artículo 233 de la Ley de Sociedades de Capital dispone con claridad que el poder de representación en juicio corresponde al órgano de administración, en principio será este el competente. Lo cierto es que no conozco estatutos que reserven esa facultad a la Junta General.

Por último… ¿Y qué pasa si no lo aporto? ¿No puedo subsanarlo, cómo, en qué plazo?

En efecto, si no lo aporta desde un inicio, cabe la posibilidad de que lo subsane, pero mucho ojo.

De acuerdo con la Sentencia del Pleno de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo de 5 de noviembre de 2008 y otras posteriores, no es preciso requerimiento previo del órgano jurisdiccional para que compute el plazo de subsanación, siendo suficiente que el defecto haya sido denunciado por alguna de las partes demandadas y que lo haya hecho en cualquier escrito procesal.

Es decir, si alguien le alega ese defecto, tiene que subsanarlo en los diez días hábiles siguientes, aunque no haya habido requerimiento judicial expreso.

Por tanto, si su empresa no aporta el acuerdo desde un inicio, que es lo deseable, tiene que estar muy atento por si se lo alegan como defecto y presentarlo entonces, sin falta.

Y además, algún Juzgado o Tribunal muy exigente le podrá decir que el acuerdo tiene que ser previo a la interposición, pues se subsana la falta de aportación, no la falta de acuerdo previo.

Lo cierto es que hasta la fecha, la práctica judicial admite que, si el correspondiente acuerdo no hubiese sido adoptado con carácter previo a la interposición del recurso, sea suficiente a efectos de la subsanación que el órgano competente ratifique o refrende la previa decisión de recurrir. Pero nuevamente, mucho ojo.

En definitiva, que si no aporta el acuerdo societario previo junto con la interposición o no lo subsana en plazo, ya sabe a lo que se arriesga su empresa. A perder por incomparecencia y abonar costas y eso supongo que, como a mí, no le hará ninguna gracia.

Photo credit: ßッ / Foter / CC BY-NC

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