Es indudable que el vertiginoso avance de la tecnología está reportando múltiples beneficios, con una importante repercusión en el ámbito empresarial, que ha visto cómo tales progresos tecnológicos dotan a sus procedimientos internos de una mayor agilidad y seguridad.

Si bien el legislador tiene pendiente seguir la estela a tan trepidante evolución tecnológica, los jueces son conscientes de esta realidad y, siempre que se respete el marco legal, parecen proclives al uso de aquellos medios que supongan una mejora, para todas las partes intervinientes, del modelo que tradicionalmente se viene aplicando.

Es el caso de una empresa que, ante el proceso de elecciones a representantes de los trabajadores, puso a disposición de sus empleados el uso de una aplicación informática que, instalada en un dispositivo con acceso a Internet, permitía emitir el voto de forma telemática.

 Según una noticia aparecida ayer en prensa, este novedoso mecanismo de sufragio ha sido avalado por un Juzgado de lo Social de Madrid, sentando un precedente. La controversia deriva de que uno de los sindicatos participantes en las elecciones impugnó la votación al entender que esta carecía de validez, por cuanto la ley no recoge específicamente la posibilidad del voto telemático en este tipo de procesos.

No obstante, el Juzgado la entiende perfectamente válida debido, fundamentalmente, a que se ha respetado de forma clara los requisitos legalmente establecidos para las votaciones a representantes de los trabajadores. Y es que, la aplicación diseñada específicamente para dicho proceso, garantizaba:

  1. El anonimato del voto: cumpliendo con la exigencia legal de que ha de ser libre y secreto (supuesto que no sería posible, por ejemplo, si se votase vía correo electrónico).
  2. La seguridad de las votaciones: el sistema impedía que se votase por duplicado, puesto que la aplicación proporcionaba dos listas diferentes:
  • Una, que recogía detalladamente las personas que habían ejercido su derecho al voto (y que no era pública).
  • Otra, que establecía, de forma anónima, los votos que había recibido cada candidatura.

Además, entiende el Juzgado que resulta razonable habilitar un sistema telemático si, adicionalmente, lo que se pretende es facilitar la participación de la plantilla -máxime cuando el 55% de la misma se encontraba desplazada en otras localizaciones-. Este aspecto a considerar por el Juez es de gran relevancia, debido a que existen innumerables empresas cuyos empleados no prestan servicios en el centro de trabajo o que, directamente, carecen propiamente de centro de trabajo.

Se ha de tener presente, que este supuesto hace referencia exclusivamente a la forma de efectuar la votación. Por lo tanto, se deberán respetar el resto de premisas legales que envuelven el proceso de elección a representantes de los trabajadores.

*Autores: Eduardo González Biedma e Ignacio de la Corte 

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