A pesar del número de años transcurridos desde la aprobación de la Directiva 98/59/CE, relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados miembros que se refieren a los despidos colectivos, y de la vigencia del artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores (ET), siguen persistiendo interrogantes importantes en materia del cómputo de los umbrales mínimos que obligan a una empresa a iniciar un procedimiento de despido colectivo.

 Esta misma semana el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dictado una importante sentencia en esta materia, de 11 de noviembre de 2015 (caso Pujante Rivera), que se añade a la reciente sentencia de 13 de mayo de 2015 (caso Rabal Cañas), en la que el Tribunal Europeo concluyó con cierta contundencia que la definición legal española de despido colectivo no contempla algunos supuestos previstos por la Directiva 98/59/CE. Correctivo interpretativo que, con la legislatura ya concluida, deberá seguir esperando a una futura pero inevitable adaptación del artículo 51 ET.

La nueva sentencia del TJUE que hoy comentamos, de la que por su trascendencia ayer se hacían eco varios medios de comunicación, decide sobre tres aspectos a efectos de umbrales del despido colectivo que deberán ser tenidos muy en cuenta por los operadores jurídicos:

  • En primer lugar, ratifica que a efectos del despido colectivo no deben computarse las extinciones de contratos temporales cuando éstas se producen al finalizar la duración pactada o la tarea encomendada, si bien aclara que estos contratos temporales sí deben tomarse en consideración para determinar el volumen de plantilla habitualmente empleada por la empresa. Dicho de otra manera, los trabajadores temporales deberán incluirse en el divisor de la ecuación (nº extinciones / plantilla habitual) que permitirá concluir si debe iniciarse o no un despido colectivo.
  • En segundo lugar, aclara que si no se produce un mínimo de cinco despidos en ningún caso podrá hablarse de despido colectivo y que a estos efectos no cabrá computar como tales despidos otras extinciones contractuales asimilables previstas por la norma comunitaria. Interpretación comunitaria que difiere de lo que dispone el artículo 51 ET, que establece que para computar a efectos del despido colectivo otras extinciones asimilables, éstas deben existir en número de, al menos, cinco.
  • En tercer y último lugar, concluye que computan a efectos de un despido colectivo las extinciones contractuales decididas por el trabajador como consecuencia de su no aceptación a una modificación unilateral de condiciones de trabajo que le perjudica. Estas extinciones deberán incluirse, por tanto, en el denominador de la ecuación (nº extinciones / plantilla habitual) que nos permitirá decidir cuándo nos hallamos ante un despido colectivo.

Estos relevantes pronunciamientos invitan a que sigamos la pista de su adaptación e interpretación por parte de nuestros tribunales. Por ejemplo, pensemos que la literalidad del último de los puntos que aborda la sentencia europea, a pesar de que se aleja del concreto supuesto que se le planteaba, abre la puerta a que también sean tenidas en cuenta a efectos de un despido colectivo aquellas extinciones a las que optan los trabajadores que rechazan un traslado de centro de trabajo, lo que no deja de ser una interpretación novedosa en nuestra jurisdicción.

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