La prensa se hizo eco, el pasado viernes 16,de una nueva sentencia que califica como accidente de trabajo in itinere el fallecimiento de un trabajador a manos de otro compañero en el momento de emprender el camino hacia el trabajo. En este caso, ha sido la Sala Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco la que, a la vista del escenario en que tuvo lugar el fatal desenlace, procede a declarar el asesinato de un trabajador como accidente de trabajo.

Ambos trabajadores solían ir juntos al trabajo en el coche de la víctima. El suceso tiene lugar en el garaje del empleado, fuera del vehículo y, por tanto, sin haberse iniciado la ruta hacia el trabajo. Junto a ello, el motivo del asesinato no es otro que la sustracción de una cadena de oro que portaba la víctima y que su compañero le había visto portar días antes en los vestuarios de la empresa.

El Tribunal concluye que, como consecuencia de que el asesinato se produce en tiempo y lugar de desplazamiento habitual al centro de trabajo, existe un nexo causal entre los hechos y el trabajo en tanto que el desplazamiento se hacía conjuntamente por motivos de trabajo y en la medida en que ha sido el vínculo laboral lo que ha facilitado el acceso del agresor a la víctima, debe considerarse accidente de trabajo in itinere.

Dicho pronunciamiento judicial es un claro ejemplo más de la amplitud que se está atribuyendo al concepto de accidente de trabajo in itinere conforme a los últimos pronunciamientos judiciales.

 Este caso se une así a otros supuestos como el robo con violencia de camino al trabajo o el accidente ocurrido en el desplazamiento que realiza un trabajador en domingo desde su residencia de fin de semana del trabajador a su domicilio donde reside los días laborables.

 La importancia de la calificación del accidente como accidente de trabajo determina la percepción de mayores prestaciones de Seguridad Social por parte del trabajador que cuando el mismo se debe a contingencias comunes.

  •  Autor: Germán Martínez Álvarez

 

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