joint-venture

El pasado 11 de junio de 2019, la Comisión Europea vetó la creación de una empresa en participación entre Tata Steel y ThyssenKrupp, dos de los principales productores mundiales de acero, al entender que podía afectar a la competencia en el mercado comunitario.

El 20 de septiembre de 2017, Tata Steel Limited y ThyssenKrupp AG anunciaron que habían firmado un memorando de entendimiento para crear una joint-venture que combinaría los negocios europeos de productos planos de acero al carbono de ambas empresas, así como el negocio de servicios de acerías de ThyssenKrupp. Después de largas negociaciones, el acuerdo final fue suscrito el 30 de junio de 2018 y posteriormente notificado a diversas autoridades de competencia en todo el mundo, incluyendo la Comisión Europea.

Tras una notificación el 25 de septiembre de 2018, el 30 de octubre de 2018, la Comisión Europea decidió iniciar la Fase II del procedimiento y llevar a cabo una investigación en profundidad de la operación.

En el marco de dicho procedimiento, recibió información de clientes activos en los sectores del embalaje y de la automoción, que dependen de los precios del acero para ofrecer productos a sus clientes a precios competitivos. Basándose en ello, la Comisión remitió un pliego de cargos a las partes, concluyendo que la concentración podría dar lugar a una reducción de la oferta de proveedores y a unos precios más altos de los insumos para la industria del envasado y los fabricantes de automóviles.

En particular, la Comisión Europea mostró su preocupación con respecto a dos mercados diferentes:

  • Productos de acero recubierto y laminado para envases (hojalata, acero recubierto de cromo electrolítico y acero laminado): la Comisión entendió que la joint-venture pasaría a ser el líder de un mercado que estaría altamente concentrado, particularmente en la hojalata, que es el producto de acero para envases más importante del Espacio Económico Europeo (EEE).
  • Productos de acero galvanizado en caliente para la industria del automóvil: según la Comisión, la concentración supondría reducir el número de empresas en un mercado en el que sólo unos pocos proveedores pueden ofrecer volúmenes significativos.

Ambas empresas propusieron un completo paquete de compromisos a la Comisión Europea para resolver los problemas de competencia señalados por la autoridad en el pliego de cargos. Los compromisos ofrecidos, que incluían la desinversión de diversos activos, fueron diseñados de forma específica por las partes teniendo en cuenta la naturaleza compleja de la operación y la necesidad de crear una empresa sostenible capaz de soportar los retos estructurales a los que se enfrenta la industria siderúrgica europea.

La Comisión Europea llevó a cabo un test de mercado para recabar las opiniones de clientes, proveedores y otros operadores sobre los compromisos propuestos. Sobre la base de las respuestas recibidas, la Comisión concluyó que el paquete de compromisos ofrecido por ThyssenKrupp y Tata Steel no era “suficiente para mantener la competencia”, considerando que las desinversiones propuestas por las empresas no bastaban para impedir unos precios más elevados tras la operación.

Tras un largo proceso ante la Comisión que se prolongó durante cerca de 9 meses, las partes consideraron que las exigencias y desinversiones adicionales que pretendía la Comisión para autorizar la operación no resultaban factibles, toda vez que habrían distorsionado los objetivos perseguidos con la propia operación. Por este motivo, decidieron no presentar compromisos adicionales. Como resultado, la Comisión prohibió la constitución de la joint-venture.

La prohibición de la operación por la Comisión Europea contrasta sustancialmente con el análisis que realizaron otras autoridades de competencia, habiendo sido autorizada, entre otros países, en Turquía, Pakistán y Sudáfrica. En este sentido, cabe señalar que la Comisión de Competencia de Sudáfrica consideró que era improbable que el acuerdo propuesto impidiera o redujera sustancialmente la competencia en los mercados relevantes y entendió que no se producía ninguna afectación al interés público.

si bien el porcentaje de concentraciones bloqueadas por la Comisión es generalmente muy reducido (una media de una operación prohibida al año desde 1990), en 2019 3 operaciones han sido vetadas y otra fue retirada ante la oposición de las autoridades.

Concretamente, antes de la prohibición de la joint-venture entre Tata Steel y ThyssenKrupp, la Comisión vetó en febrero de este año la adquisición del negocio de cobre laminado de Aurubis por parte de Wieland, así como la adquisición de Alstom por parte de Siemens, en una de las decisiones más controvertidas de los últimos años (las notas de prensa de la Comisión pueden consultarse respectivamente aquí y aquí).

La nota de prensa de la Comisión Europea sobre la operación puede consultarse aquí.

Autores: Alexandre Picón / Icíar Velasco

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alexandre.picon@cuatrecasas.com

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