El concepto de empresa como ente propulsor de valor social está muy de moda en el sector privado. Cada vez son más las empresas que destinan parte de sus beneficios a fines sociales, que abogan por productos elaborados de manera sostenible o promueven condiciones laborales más beneficiosas para sus trabajadores. Tampoco se pueden obviar los cambios que se han dado en los hábitos de consumo; el consumidor es cada vez más exigente desde la perspectiva social y premia a las empresas que incorporan esta visión en distintos niveles de sus procesos. El último en sumarse a...