Como es bien conocido, nuestros tribunales han tenido que resolver numerosos conflictos a raíz de solicitudes de reducción de jornada por cuidado de hijo. Tradicionalmente, dichos conflictos se han centrado en la denominada “concreción horaria” (art. 37.6 del Estatuto de los Trabajadores), es decir, en la fijación exacta de cuándo debe trabajar el empleado en cuestión (por ejemplo, todos los días, sólo por las mañanas o tres días a la semana a jornada completa). Sin perjuicio de ello, la reciente sentencia del Juzgado de lo Social núm. 33 de Barcelona de 1 de septiembre de 2015 ha venido a centrar el foco de atención en otro derecho: el derecho a adaptar la jornada por causa de conciliación, recogido en el art. 34.8 del Estatuto de los Trabajadores.

En particular, en dicho supuesto, una trabajadora que ya gozaba de una reducción del 85% de su jornada y trabajaba de lunes a jueves de 5 a 17h, solicitó una reducción del 80% y una concreción horaria distinta, que excluía también los viernes. La empresa rechazó la petición por motivos organizativos y le ofreció, a cambio, otras alternativas, que implicaban todas ellas trabajar de lunes a viernes.

Ante dicha situación y habiendo el Magistrado, de forma previa al acto del juicio, puesto de manifiesto las posiciones encontradas de las partes y éstas haber expuesto sus intereses en el conflicto en cuestión –las alternativas que cada una de ellas considerarían aceptables-, la sentencia parte de la premisa de que las necesidades de conciliación deben primar por encima de cualquier otro interés.

Así, desestimando la reducción de jornada en la concreción horaria solicitada por la trabajadora, estima lo que considera que las partes están solicitando en realidad: una adaptación de la jornada por causa de conciliación. Y, en este sentido y puesto que este derecho de adaptación está sujeto a lo previsto en convenio colectivo o a un acuerdo individual entre trabajador y empresario, declara el derecho de la trabajadora a acogerse a alguna de las propuestas ofertadas previamente por la empresa.

Sin duda, se trata de un resolución que ahonda en las medidas disponibles (y muy poco utilizadas hasta el momento) para permitir a trabajadores y empresarios hacer más flexible y adaptable la jornada de trabajo a las necesidades particulares de cada uno.

*Autora: Elisabet Calzada, asociada principal del área Laboral (Barcelona).