La crisis también ha hecho mella en el fútbol español. De hecho, más de un club posee cuantiosas deudas con jugadores, con la Seguridad Social, con proveedores e incluso con la Administración tributaria.

Como dice el refranero español, "el hambre agudiza el ingenio" y de ello son especialistas en el Getafe Club Fútbol, donde sus dirigentes tuvieron que buscar alternativas creativas para afrontar el pago de las deudas que habían contraído con Hacienda.

La crisis dejó las arcas del club de este municipio madrileño prácticamente vacías (así lo detalla esta noticia del Confidencial) y, además, sin posibilidad de liquidar la totalidad de las deudas que el erario público les reclamaba.

Ante tal situación, el Getafe ofreció saldar las deudas mediante un pago en especie que consistía en la entrega de distintas obras de arte. A pesar de que la utilización de esta práctica está cayendo en desuso, el Getafe consideró que  dicha fórmula podría ser un buen método para ponerse al día de sus obligaciones con el Fisco.

Dicha anécdota evidencia la crisis económica que sufren algunos de los clubes de fútbol de nuestro país.

A pesar del ofrecimiento, la Administración tributaria denegó el pago en especie sin ajustarse al cauce legalmente previsto a tal efecto, según sostiene la Audiencia Nacional, motivo por el cual el Getafe podría ahorrarse los recargos satisfechos en su momento.

Veremos si durante el recién iniciado 2017 se dejan atrás los malos momentos económicos y se saldan las deudas del fútbol con Hacienda, que se presumen cuantiosas tras las continuas inspecciones realizadas en los últimos ejercicios y los cambios de criterio de la Administración tributaria en materia de pago a los representantes y en derechos de imagen. De no ser así, los clubes se verán forzados a buscar soluciones creativas, como la propuesta frustrada del Getafe, para sobrellevar esta situación.

No obstante, no puede olvidarse que será complicado encontrar soluciones creativas que agraden a todos los estamentos (por ejemplo, el federativo), ya que las oportunidades de negocio detectadas por algunos particulares, que financian a los clubes de fútbol con figuras alternativas (como por ejemplo a través del llamado Third Party Ownership), están siendo objeto del veto por parte de FIFA para evitar que el fútbol lo controlen agentes externos al ámbito federativo.

 

Autor: Carles Quindós, asociado principal